Comer menos no es la solución
Hoy en día, uno de los problemas más grandes que enfrenta la salud, es sin lugar a dudas la obesidad. Se calcula que aproximadamente más del 50 por ciento de la población total de los Estados Unidos, tiene exceso de peso, y para colmo, este porcentaje sigue en crecimiento cada año.
Los programas y productos dietéticos que ofrecen en el mercado, ganan billones de dólares cada año, promocionando métodos, accesorios de dieta y hasta las famosas píldoras mágicas con el fin de ayudar a la gente a quitar esos kilos de extra que definitivamente arruinan nuestra imagen física.
A estas alturas, ya una persona no puede pasar sin haber escuchado términos como “Atkins”, “dieta de South Beach”, “ephedrine”, y otros que se nos acabarían los dedos de la mano si nos propusiéramos a contarlos uno por uno. A pesar de que todos los métodos funcionan, no existe una fórmula mágica que pueda ayudarnos a reducir el porcentaje de grasa dentro del cuerpo. Las diferencias genéticas y el nivel de actividad que realiza cada persona, son los factores que verdaderamente determinan nuestro cambio físico. En otras palabras, sea cual sea el método seleccionado, para algunas personas puede que les sirva de mucho, pero a lo mejor para otras personas puede que les vaya mucho peor.
La buena noticia para todos es que no existe ningún secreto mágico de reducir peso, aunque sí debemos tomar en cuenta que para poder perder de peso se debe quemar más calorías que lo que consumimos diariamente. ¡Es así de fácil! Y pensar que muchos de los programas que se venden en el mercado, quieren que sacrifiquemos la comida para vernos mejor.
Una fórmula muy útil para controlar la cantidad de calorías (para personas de entre 18 a 30 años) es la siguiente: 6 x PESO (en libras) + 779. Luego, multiplica el resultado por el nivel de actividad que realizamos (1,3 para suave, 1,5 mediano, 1,8 pesado), y obtendremos la cantidad de calorías que se quema en nuestro cuerpo en un día. Ahora, si queremos bajar de peso, solamente debemos restar 500 al resultado anterior para así obtener la cantidad que debemos consumir para perder una libra de grasa por semana.
Los seres humanos podemos digerir cualquier tipo de alimento que consumimos, así que, ¡come todo lo que quieras! No trates de limitar la cantidad de carbohidratos, proteínas o grasa que consumes, ya que el cuerpo necesita de todos ellos para mantenerse saludable. Ahora sí, tampoco te emociones, porque a pesar de que puedes comer todo, debes también recodar de no sobrepasar los límites del consumo diario de calorías, tal como se explicó anteriormente.
Por otro lado, el ejercicio diario también ayuda muchísimo al proceso de reducción de peso. Las tres razones principales para mantenerse activos son: 1) cuanto más músculo tenga uno, más grasa corporal quemará, 2) el corazón y el pulmón te lo agradecerán, ya que vivirán por más tiempo, y 3) incrementarás tu nivel de actividad (ver fórmula) y así quemarás más calorías.
La actividad física puede ser cualquier tipo de actividad, desde ir al gimnasio hasta pasear en la noche con tu pareja. Todo se cuenta y se suma, o sea mientras más ejercicios hagas, mejor será para tí. Para más información, puedes recurrir por la red y buscar fuentes verificadas y acreditadas tales como el “American Heart Association.”
Ahora lo que falta es que te despegues del asiento de tu computadora y vayas a hacer más ejercicios. Cuando termines cómete un bocadillo, pero antes de hacerlo recuerda lo siguiente, revisa la tabla de nutrición detrás del envoltorio para ver qué es lo que estás metiendo dentro de tu estómago.
Nota elaborada por: Tzviel (BK) Blankchtein
ISSA C.F.T, C.P.N
Personal Training Coordinator
LifeBridge health and fitness
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