Los latinos que residimos en Estados Unidos impactamos
considerablemente la economía local y por supuesto
importamos a la economía y desarrollo de nuestros países de origen.
Muchos Latinoamericanos que llegamos aquí por varias razones dejamos familiares atrás. Nuestros valores culturales nos exigen a aportar a esos que han quedado quietos en sus hogares. Para aportar muchos latinos son empleados en empleos con pagos mínimos, en muchas ocasiones en empleos de servicios. Otros en trabajos de labor físico (pesados), como construcción, pintura, corte de pasto, lavar platos etc. Aun con estos tipos de empleos las remesas no cesan de llegar a latino América y el caribe.
Las remesas enviadas desde aquí son una de las principales fuentes de ingreso de Latinoamérica y el caribe según el Banco Internacional de Desarrollo (BID), del
sistema de Naciones Unidas. Cada año incrementa la suma en remesas enviadas de Estados Unidos, el año pasado las cifras fueron más de 30,000 millones de dólares. En el caso de México por ejemplo fueron mandados al rededor de 13,300 millones de dólares en remesas. Estas cifras se convierten en la segunda entrada económica después del petróleo en dicho país.
Aun más interesante es el caso de El Salvador que
recibe al rededor de 2,000 millones de dólares en remesas enviadas de Estados Unidos. Talvez por su tamaño la cifra se convierte en la principal fuente de economía en cuyo país.
El área metropolitana de Washington DC. es una de las
pocas áreas de Estados Unidos que residen Salvadoreños como mayoría entre los latinoamericanos. En esta área podemos verificar que muchos salvadoreños trabajan arduamente soñando con la superación, aportando remesas para sus hogares, familiares y talvez para invertir en un futuro negocio. Así es el caso de Elmer Alegría que tiene 16 años de residir en el área. “Son 300 dólares mensuales” cuenta Elmer que recientemente recibió su residencia y que planea visitar pronto su país y buscar un terreno donde construir una casa. Los 300 dólares aportados son reclamados por su madre y la casa por construir será solamente para su madre y el.
Aportar a nuestros países no es tan solo una ayuda a nuestras familias sino también un grano de arena a la economía del país. Salvadoreños, Mexicanos, Caribeños, Suramericanos, Centroamericanos o cualquier origen sintámonos orgullosos que nuestro sudor, nuestras raíces y valores culturales nos permiten hacer una diferencia en la economía de nuestros países de origen.